Evita clientes conflictivos con estos sencillos consejos.

Ser propietario de un alquiler vacacional nunca ha sido fácil, sobre todo si se le tiene aprecio al inmueble que se está arrendando (algo que, por otro lado, suele ocurrirle a todo el mundo).

La verdad es que al abrir la puerta a un desconocido, nunca se sabe quién estará al otro lado. A todos los anfitriones les gustaría acoger siempre a huéspedes considerados y respetuosos, pero lo cierto es que a casi todo el mundo le toca tratar con algún cliente conflictivo alguna que otra vez.

Desgraciadamente, el miedo a tener problemas con los huéspedes es justo lo que para los pies a más de uno de empezar un negocio de alquiler vacacional. No hay que temer, no obstante, dado que hay multitud de prácticas que son una gran ayuda para prevenirlos.

Pero… ¿cómo se identifican a los malos clientes antes de que puedan “hacer de las suyas”? Continúa leyendo para ver la respuesta.

Qué problemas pueden causar los clientes conflictivos

La huella que los huéspedes problemáticos pueden infligir en un alojamiento no debe menospreciarse. Quizá su estancia solo dure unos días, pero los daños que pueden causar al negocio (ya sean materiales o intangibles) durarán bastante más. Aquí hay algunos ejemplos:

  • Aumento del tiempo de rotación.
  • Gastos de limpieza extra.
  • Daños a la propiedad.
  • Reseñas negativas.
  • Quejas y denuncias.

Cómo identificar a los malos huéspedes

Constantemente, las plataformas de alquiler vacacional incluyen más formas de filtrar a los huéspedes, lo que no impide que lleguen a nuestros oídos alguna que otra “historia de terror”, por decirlo de alguna manera.

Con esto en mente, probablemente estés preguntándote qué se puede hacer para asegurarse de que los clientes no causan problemas:

  • Estar alerta con las direcciones de correo extrañas.
  • Leer las reservas atentamente.
  • Comprobar los documentos de identidad.
  • Investigar al cliente en la red.
  • Llamar por teléfono al huésped.
  • Verificar que todo vaya bien durante la estancia.

Cómo protegerse ante los clientes problemáticos

Desafortunadamente, hay ocasiones en las que, por mucho que se haga todo lo posible por evitarlo, habrá malos huéspedes. Por eso, es fundamental adelantarse a los hechos siguiendo algunas precauciones que ahorrarán disgustos, como las siguientes:

  • Firmar un contrato de alquiler vacacional.
  • Prolongar la estancia mínima.
  • Pedir una fianza.
  • Fijar unas normas de la casa.
  • Crear un documento con instrucciones.
  • Hacer un inventario de las pertenencias.
  • Realizar pagos seguros.
  • Pensar en los huéspedes que se atraen.
  • Contratar un seguro de alquiler vacacional.

Conclusiones

El sector del alquiler vacacional puede ser bastante satisfactorio, pero como en todo en esta vida, alguna vez hay que soportar situaciones algo desagradables. Las dificultades con malos clientes son una de ellas, pero seguir estas recomendaciones permitirá prevenirlos y atraer a huéspedes de calidad.

Una gran forma de asegurarse de que los huéspedes no causan problemas es mediante un conjunto de reglas que deben respetarse en la propiedad. Solo de este modo podrás asegurarte de que al alojamiento no llegue ningún cliente conflictivo. Sea como fuere, siempre es buena idea contar con los servicios de profesionales de la gestión vacacional como Hosticasa.